El bloqueo del ganglio estrellado para el TEPT se suele describir en términos clínicos, pero la experiencia que intenta abordar es mucho más silenciosa, más humana.

El peligro ha pasado. La habitación es segura. Nadie grita. Nadie persigue.
Y sin embargo… algo en el interior permanece firme. Tenso. Observando.

Es extraño cómo sucede esto. La mente puede entender que todo está bien. Incluso puede explicarlo. Pero el cuerpo no siempre obedece.

Esa brecha —entre saber y sentir— es donde mucha gente se estanca.
También es por eso que tratamientos como el bloqueo del ganglio estrellado para el TEPT han empezado a llamar la atención, no como una solución rápida, sino como una forma de llegar a esa parte del cuerpo a la que a veces las palabras no pueden.

Y también es donde las conversaciones en torno al trauma han comenzado a cambiar lentamente.

Qué significa realmente que un trauma esté “almacenado en el cuerpo”

Esa frase se usa mucho ahora. Trauma almacenado en el cuerpo. Suena poético, tal vez incluso vago. Pero no es solo una metáfora.

Cuando alguien atraviesa una experiencia profundamente estresante o abrumadora, el sistema nervioso entra en modo de supervivencia. El ritmo cardíaco aumenta. Los músculos se tensan. La respiración se acorta. El cuerpo se prepara.

Esa parte es natural. Incluso necesaria.

Pero a veces… no se apaga.

En cambio, el sistema permanece ligeramente activado. No siempre de forma drástica. A veces es sutil: inquietud, insomnio, una sensación de malestar sin una razón aparente.

Otras veces, es más fuerte. Pánico. Hipervigilancia. Un escaneo constante del entorno, como si algo pudiera volver a suceder.

Esto es lo que suele ocurrir en el trastorno de estrés postraumático: no solo un problema de memoria, sino un regulación Problema. El cuerpo sigue intentando protegerse, mucho después de que la amenaza haya pasado.

Y hablar de ello, si bien es útil, no siempre llega a esa capa más profunda.

https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/post-traumatic-stress-disorder/symptoms-causes/syc-20355967

¿Por qué el cuerpo no siempre “se suelta”?”

Los enfoques tradicionales —terapia, medicación, estrategias de afrontamiento— han ayudado a muchas personas. Son importantes. A menudo son esenciales.

Pero a veces se deja ver una frustración silenciosa.

Se produce un progreso... y luego se estanca.

Se obtienen conocimientos, se comprenden patrones, pero el cuerpo sigue reaccionando. Sigue tensándose. Sigue estremeciéndose.

No es resistencia. No es fracaso.

Es fisiología.

El sistema nervioso simpático —la parte responsable de la respuesta de lucha o huida— puede volverse hiperactivo, casi como un acelerador atascado. Y cuando eso sucede, ningún razonamiento puede convencerlo por completo de que se calme.

Necesita un tipo de señal diferente.

Algo que habla el lenguaje del cuerpo.

¿Cómo funciona el bloqueo del ganglio estrellado?

Aquí es donde las cosas empiezan a cambiar de forma interesante.

El bloqueo del ganglio estrellado para el TEPT (a menudo abreviado como SGB) es un procedimiento médico que actúa sobre un grupo de nervios en el cuello llamado ganglio estrellado. Estos nervios forman parte del sistema nervioso simpático.

La idea es sorprendentemente sencilla.

Se inyecta una pequeña cantidad de anestésico local cerca de este haz nervioso. No para adormecer el dolor en el sentido tradicional, sino para interrumpir las señales de estrés hiperactivas que viajan a través de esa vía.

Para algunas personas, esto supone una especie de reinicio.

No se trata de un borrado dramático de la memoria. No es una transformación repentina en calma.
Pero se observa un ablandamiento notable.

La agudeza mental disminuye. El estado de alerta constante se atenúa. A veces se duerme mejor. La respiración se vuelve más profunda sin esfuerzo.

Es sutil… y, sin embargo, para aquellos que han vivido en un estado de tensión constante, lo sutil puede parecer enorme.

La labor de médicos como Eugene Lipov ha contribuido a dar a conocer este enfoque, especialmente para aquellas personas que no han encontrado suficiente alivio mediante los métodos convencionales.

La investigación continúa. Aún quedan preguntas. Pero la dirección que está tomando es prometedora.

Cuando el sistema nervioso finalmente exhala

Hay algo profundamente conmovedor en lo que sucede cuando el cuerpo comienza a sentirse seguro de nuevo.

No es intelectualmente seguro. No es lógicamente seguro.

Pero físicamente seguro.

Los hombros se relajan sin que nadie se lo pida. La mandíbula se desaprieta. Hay un instante, a veces breve, en el que el sistema deja de escanear.

No siempre es permanente. No siempre dura para siempre.

Pero incluso un atisbo de ese estado puede cambiar el proceso de curación.

Porque una vez que el cuerpo recuerda lo que se siente al estar en calma... resulta más fácil volver a ese estado.

Un enfoque ligeramente diferente: Reinicio simpático dual

Con el tiempo, se han desarrollado variantes de la SGB para mejorar la consistencia y los resultados.

Una de ellas es la terapia de reinicio simpático dual, que consiste en realizar el procedimiento en ambos lados del cuello, normalmente en sesiones separadas.

El razonamiento es sencillo, aunque aún se están explorando las implicaciones.

Si se logra calmar un lado del sistema nervioso, quizás abordar ambos lados permita obtener un efecto más equilibrado y duradero.

No se presenta como una cura. Esa palabra tiende a generar expectativas poco realistas.

Pero como herramienta adicional, especialmente para aquellas personas que sienten que ya lo han intentado todo, ofrece otra alternativa.

Otro ángulo.

A veces, eso es todo lo que se necesita. Un punto de entrada diferente al mismo problema.

¿Dónde encaja esto en el panorama general?

Sería fácil presentar esto como un sustituto de la terapia u otros tratamientos.

No lo es.

En todo caso, enfoques como el bloqueo del ganglio estrellado suelen funcionar mejor en combinación con otras formas de apoyo. La terapia, en particular, puede ser más efectiva cuando el cuerpo reacciona menos, es decir, cuando las sesiones no se dedican únicamente a intentar regular sensaciones abrumadoras.

Se empieza a generar una especie de cooperación.

La mente y el cuerpo, en lugar de trabajar en contra el uno del otro, comienzan a moverse en la misma dirección.

Lentamente. No a la perfección. Pero hacia adelante.

Una forma diferente de pensar sobre la sanación

Se está produciendo un cambio silencioso en la forma en que se entiende el trauma.

Menos enfoque en ¿Qué le pasa a esa persona?.
Más curiosidad sobre lo que el cuerpo ha estado tratando de hacer todo este tiempo.

Proteger. Adaptarse. Sobrevivir.

Y a veces… simplemente necesita ayuda para desprenderse de ese papel.

Para quienes exploran alternativas más allá de los caminos tradicionales, conocer enfoques como el bloqueo del ganglio estrellado puede ser un paso importante. No es la respuesta definitiva, sino parte de una conversación más amplia sobre la sanación.

Para obtener más información sobre este enfoque en constante evolución y el trabajo que se está realizando en este campo, puede resultar útil consultar los recursos disponibles en el sitio web oficial del Dr. Eugene Lipov, donde estas ideas se analizan con mayor profundidad.

Y para obtener una perspectiva médica más amplia sobre el TEPT y su tratamiento, organizaciones como la Clínica Mayo ofrecen resúmenes bien establecidos y respaldados por investigaciones.

No todos los caminos son adecuados para todas las personas.

Pero a veces, comprender que el trauma puede residir en el cuerpo, y no solo en la mente, abre una puerta que antes no era visible.

E incluso la abertura más pequeña puede ser suficiente.

Obtenga más información sobre este enfoque:
https://dreugenelipov.com/